Compensa tu huella salvando Bosques es el programa de St. Georges Bank y ANCON para proteger 30,000 hectáreas de bosques de la Reserva Natural Privada de Punta Patiño, en Darién, administrada por la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza ANCON. Un refugio de especies amenazadas como el águila harpía y el jaguar.

 

Los panameños generamos 6.6 toneladas de CO2  (dióxido de carbono) al año que equivalen al espacio físico de 6 casas de dos pisos, afectando nuestro ambiente y poniendo en peligro los recursos naturales para las futuras generaciones.

 

Pero tú también puedes salvar bosques con el programa Compensa tu huella, salvando bosques de St. Georges Bank y ANCON.

Compensa tu huella,

salvando bosques.

Panamá ha perdido unas 540 mil hectáreas de bosques y se estima que hay 2 millones de hectáreas de tierra degradadas.

 

Los bosques son vitales para Panamá, prácticamente la economía del país depende de los bosques y los servicios que nos ofrecen dada su vinculación con la variable climática e hidrológica. Son fuente de vida para el presente y para el futuro de nuestros hijos.

 

La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), a través del informe FRA 2010 (Evaluaciones de Recursos Forestales Mundiales), advierte que tras realizar un análisis por 20 años, se perdieron 540 mil hectáreas de bosque y se estima que si agregamos  las tierras degradadas, incluyendo las que se intervinieron irracionalmente antes del año 1990, suman acumulativamente 2 millones de hectáreas, todo esto dando como resultado el aumento de CO2 (dióxido de carbono) y una gran pérdida para la economía y en servicios a la sociedad, derivados del recurso hídrico y del suelo.

Tú puedes salvar bosques y dar vida

compensando tu huella de CO2 (dióxido de carbono)

 

Tú puedes marcar la diferencia uniéndote al Programa Compensa Tu Huella Salvando Bosques, compensando tu huella de carbono a través de la protección de la Reserva Natural Privada de Punta Patiño en Darién con un cargo a tu tarjeta de crédito de St. Georges Bank desde un $1 al mes.

 

Mira el vídeo para conocer cómo unirte

St. Georges Bank y su responsabilidad ambiental.

 

St. Georges Bank está enfocado en trabajar desde la gestión de su negocio con alta responsabilidad ambiental, contando con prácticas de análisis del riesgo social y ambiental. Estamos conscientes que sólo así lograremos un mundo más sostenible. Pero vamos más allá y en asociación con la ONG ANCON desarrollamos el Programa Compensa Tu Huella Salvando Bosques, que da la oportunidad a sus clientes de ser un agente de cambio y compensar su huella de CO2 (dióxido de carbono) desde $1 al mes en un programa dirigido por una ONG con más de 30 años de operación en el país como es ANCON.

La vida en la Reserva

La RNPPP absorbe 180,000 toneladas de CO2 (dióxido de carbono) al año, un pulmón para Panamá y el mundo.

 

La Reserva Natural Privada de Punta Patiño (RNPPP) es un espacio prioritario de conservación por sus características culturales y ecológicas ya que, junto al Corredor Biológico de la Serranía de Bagre y la Reserva Forestal de Chepigana, forman un corredor de conservación que une el Parque Nacional Darién declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO en el año 1981 y un gran sector de manglares en el golfo de San Miguel, declarado en 1993 humedal de importancia internacional de acuerdo con la Convención Ramsar, contiguo a nuestra Reserva.

Refugio del águila harpía.

 

El águila harpía puede alcanzar hasta 2 metros de envergadura y pesar unos   10 kg en el caso de las hembras, que son mayores que los machos. Esto la hace el águila más grande de América y la segunda más grande del mundo, sólo superada en envergadura por el águila de Filipinas (Pithecophaga jefferyi). Aunque el águila harpía es considerada la más poderosa del planeta y un orgullo para el país, es a la vez una gran preocupación: el águila harpía es considerada en Panamá una especie en peligro de extinción.

 

En la Reserva Natural Privada de Punta Patiño (RNPPP) se encuentra un nido de águila harpía ubicado en el árbol de cuipo (Cavanillesia platanifolia), en el que habita un juvenil que ANCON protege del turismo invasivo y de la devastación de los refugios de esta majestuosa ave.

Cecilio y pobladores de comunidades aledañas son microempresarios aprovechando el uso sostenible del capital natural.

 

Las comunidades que habitan alrededor de la Reserva Natural Privada de Punta Patiño (RNPPP) que ANCON protege y maneja, son en su mayoría indígenas Emberá y Wounaan, comunidades pobres con grandes necesidades básicas no resueltas que practican la agricultura y la pesca de subsistencia y carecen de herramientas y oportunidades para explorar fuentes de ingresos compatibles con el uso sostenible del capital natural que los rodea.

 

Teniendo en cuenta esto y que la reserva cuenta con aproximadamente 40 hectáreas de cocoteros, ANCON con el apoyo del BID-FOMIN pusieron en marcha el proyecto Apoyo al uso del Capital Natural en la RNPPP por empresas indígenas. De ese gran proyecto ha surgido Artesan Panamá, S.A. una marca de aceite de coco virgen 100% natural que hoy es la única marca de aceite de coco panameña que cuenta con permiso sanitario de la planta de procesamiento y registro sanitario del producto y un plan de negocios que permitirá que los pobladores de estas comunidades tengan una actividad económica alternativa que evite la explotación insostenible de los recursos como su única fuente de subsistencia. Conoce cómo Cecilio y sus vecinos se están convirtiendo en microempresarios.

Tiene alto potencial para diversificar las fuentes de ingresos en actividades económicas sostenibles para las comunidades con biocomercio.

 

La Reserva Natural Privada de Punta Patiño (RNPPP) es el escenario de investigación y diálogo con las comunidades locales para explorar las propiedades de frutos, plantas, raíces, flores o tintes nativos de la biodiversidad panameña para ser estudiadas y aprovechadas sosteniblemente en mercados de alto valor.

 

El acceso y la distribución de beneficios (ABS: Access and Benefit Sharing en inglés) es el mecanismo que asegura que dicha bioprospección se realice en el marco de la legalidad, con la participación del Estado panameño para asegurar un acceso a los recursos genéticos o biológicos soberanos y compartir los beneficios con las comunidades.